Hablando con mi hermana el otro día, me dijo que a ella no le gustaban las sábanas de percal porque estaba acostumbrada a dormir en sábanas de algodón. En ese momento me di cuenta de todo lo que he aprendido desde que comencé con el proyecto de DEIA Living. Pero sobretodo que no era yo sola la que no tenía ni idea, si no que a mi hermana (la lista de la familia) también le pasaba.

Por eso creo que es una buena idea que os cuente, sin aburriros demasiado, algunas cositas que he ido aprendiendo sobre las sábanas. Para que cuando compréis sábanas, en DEIA Living o donde sea, no os metáis en un laberinto sin fin, como me pasaba a mí.

El número de hilos. La primera vez que vi esto refiriéndose al tejido de una sábana, no sabía si era mejor o peor que tuviera más o menos, ni cómo contarlos. Esto es lo significa exactamente, el número de hilos entrelazados en vertical y horizontal por pulgada cuadrada de tela. Lo que hace que la tela sea de mejor o peor calidad, más resistente o menos, y al tacto más consistente o más finita (papel de fumar). Lo de contarlos… sigue siendo complicado, pero al tacto se nota enseguida. En Deia-Living solo trabajamos de 300 a 600 hilos, esto hace, objetivamente, que tengamos unas sábanas de gran calidad.

El percal. Personalmente, mis preferidas, son esas sábanas que crujen un poquito. Es una forma de entrelazar los hilos con un patrón muy ajustado, pueden ser 100% algodón, o mezcla de poliéster, lino…en definitiva, es un tejido más cerrado, por lo que es muy suave y resiste bien a los lavados. En DEIA Living lo tenemos 100% algodón egipcio.

El satén. Yo pensaba que las sábanas de satén eran esas rojas brillantes de las películas eróticas de los 80, pero no. El satén es una forma de entrelazar los hilos de algodón, que le dan a la tela un brillo elegante y una buena consistencia. En DEIA Living las confeccionamos con un 100% de algodón egipcio. Pero ni vas a patinar sobre ellas, ni tu cama se va a convertir en una cama redonda con espejos en el techo de repente.

Algodón Egipcio. ¡Oh algodón egipcio! que me hará sentir como una Cleopatra del siglo XXI. Esto sí es cierto. El algodón egipcio, que cumple los estándares, es una fibra natural muy larga. Lo que hace que se pueda entrelazar mejor, por esta razón es más resistente, más suave y mucho más flexible. Y como curiosidad os digo que, ni todo el algodón egipcio es de Egipto, ni todo el algodón de Egipto cumple con los estándares de calidad del algodón egipcio, ironías de la vida.

Acabados. Vainica, bordado, liso…aquí entran cómo están adornadas las sábanas. Y para reconocer si te gusta o no, mira la foto, tampoco necesitamos ser expertos en todo. En DEIA Living hacemos acabados sencillos, porque son más elegantes, menos estridentes, que para dormir es lo mejor, y la verdad sea dicha, porque nos gustan más y esperamos que a ti también.

Lavado. Aunque nos gustaría que fuera de otra manera, unas sábanas no sacan su tacto real y definitivo hasta que las has lavado un par de veces o tres. Por esta razón es mucho mejor que te fijes en su composición, tipo de fibras, número de hilos, … porque aunque las toques, su tacto inicial cambiará, palabrita. Si es un buen tejido cambiará a mejor incluso, pero si es un mal tejido cambiará a peor.

Espero que os haya ayudado a sacaros del bucle sin fin, y si necesitáis más ayuda, preguntadme sin problemas que he aprendido un montón, que podría irme con vuestras madres a daros lecciones sobre sábanas, como les gusta a ellas.

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